Así como lo lees. A partir del 1 de enero de 2026, la versión original de Betty Boop, esa caricatura que apareció por primera vez en 1930, dejó de estar protegida por derechos de autor en Estados Unidos. Esto sucede porque los derechos de autor duran 95 años en ese país, y cuando ese tiempo se acaba, la obra pasa al dominio público.
Esto no es solo un dato legal seco: representa una oportunidad para que artistas, diseñadores, cineastas, desarrolladores y todo tipo de creadores puedan usar esa versión de Betty Boop libremente, sin pedir permiso ni pagar por licencias.

¿Qué quiere decir que algo sea “dominio público”?
Cuando una obra entra en dominio público, deja de estar atada a los derechos de autor originales. Eso significa varias cosas:
- La puedes usar, copiar, reproducir y adaptar sin pedir permiso.
- Puedes reinterpretarla en nuevas creaciones (historias, videos, gráficos).
- No necesitas pagarle a nadie por su uso.
- No puedes usar la marca “Betty Boop” para confundir al público y hacerle creer que tu producto es oficial (eso lo protege la ley de marcas, distinta al copyright).
Pero ojo: esto aplica solo a las versiones cuyo copyright ha expirado. En el caso de Betty Boop, eso es la aparición de 1930 en el corto “Dizzy Dishes” y otros materiales específicos de ese año.

El origen curioso de Betty Boop
La Betty Boop que ahora es dominio público no es exactamente la que todos conocemos al primer golpe de vista. Su primera aparición en Dizzy Dishes era más bien una mezcla rara entre una niña caricaturizada y un perrito antropomórfico: orejas largas como perro, ojos grandes y ese ritmo jazzero que se volvió su sello.
Con el paso de los años, el personaje evoluciona: pierde las orejas de perro, adopta pendientes, se humaniza y se vuelve la flapper icónica que hemos visto millones de veces. Esas versiones posteriores aún siguen bajo derechos de autor y no están en dominio público todavía.
Esto significa que puedes usar legalmente la Betty Boop de 1930, pero no la versión moderna tal como la recuerdas de memes o camisetas —al menos no hasta que sus derechos también expiren en años siguientes.

¿Por qué pasa esto a partir de 2026?
La razón es más histórica que random: la legislación de derechos de autor en Estados Unidos fija que una obra pasa al dominio público 95 años después de su publicación, siempre que el copyright no haya sido renovado indefinidamente.
Ese número (95 años) puede sonar raro, pero es parte de una política que busca equilibrar la protección del autor con eventualmente permitir que la sociedad reutilice esas obras sin restricciones.
-CÉSAR ROSALES




