Lo que parecía otro guiño a la cultura pop dentro de Fortnite terminó escalando a algo mucho más serio.
El baile de “Bye Bye Bye”, popularizado por NSYNC a inicios de los 2000, volvió a la conversación gracias a la película Deadpool & Wolverine. La escena se hizo viral, el internet hizo lo suyo… y poco después el movimiento llegó al juego como emote.
Hasta ahí, todo normal.
El problema es que ese baile tiene dueño.
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El coreógrafo detrás del fenómeno no dio permiso
El responsable de esa coreografía es Darrin Henson, y según reportes retomados por medios como Billboard, el coreógrafo presentó una demanda el 27 de marzo contra Sony Music Holdings.
El argumento es directo:
Sony no tenía el derecho de licenciar su coreografía ni para la película ni para otros usos, incluyendo Fortnite.
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Qué está pidiendo exactamente el demandante
De acuerdo con la información disponible en la demanda:
- Reconocimiento legal como creador de la coreografía
- Compensación económica por el uso del baile
- Transferencia de beneficios obtenidos por Sony y licenciatarios
- Control sobre cómo se utiliza su obra

Cómo entra Fortnite en todo esto
Aunque la demanda no es directamente contra Epic Games, el problema alcanza al juego por una razón clara:
Sony habría licenciado también la coreografía para su uso dentro de Fortnite.
Con la demanda en curso, todo apunta a lo mismo: el baile no volvera a la tienda de objetos hasta que se resueva el conflicto legal, rompiendo su regla habitual de cero exclusividad.




