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Guillermo del Toro sigue sin filmar el guion que considera el mejor de su carrera

Fers Ortiz

2026-05-08

Imagen Ilustrativa News

Cuando se habla de Guillermo del Toro normalmente la conversación termina en títulos como El laberinto del fauno, La forma del agua o su reciente adaptación de Frankenstein. Pero hay una historia que lleva décadas persiguiendo al director y que, hasta hoy, sigue sin llegar a la pantalla.

La historia nació en 1994, cuando comenzó a trabajar junto a L.M. Kit Carson en una adaptación muy distinta de El Conde de Montecristo. No era una versión clásica ni una recreación elegante de época. Del Toro imaginó un western gótico y steampunk ambientado en la década de 1870.

Y aunque estaba llena de magia, había algo raro para el universo del director: no tenía criaturas.


El dolor personal terminó dentro del guion

Con el paso de los años, el proyecto terminó convirtiéndose en algo mucho más íntimo para el cineasta. La experiencia del secuestro de su padre en 1997 marcó profundamente la escritura del personaje principal y el tono emocional de la historia.

El propio Guillermo del Toro explicó:

“Toda la rabia que sentía por el secuestro se volcó en el personaje de Montecristo. Hay mucho dolor personal en él, y creo que es el mejor guion que he escrito”.

La película exploraba la venganza no como una fantasía heroica, sino como algo destructivo y vacío. Una idea que encajaba perfecto con la sensibilidad oscura y emocional que ha definido gran parte de su cine.

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Nicolas Cage estuvo cerca de protagonizar la película

El proyecto incluso estuvo muy cerca de despegar. A finales de los noventa ya existía un presupuesto aproximado de 30 millones de dólares y la productora American Zoetrope, fundada por Francis Ford Coppola, estaba involucrada en el desarrollo.

Además, Nicolas Cage llegó a ser considerado para interpretar al protagonista.

Años después, Del Toro recordó esa posibilidad en redes sociales con una frase que dejó clarísimo el nivel de admiración que siente por el actor:

“Siempre me ha encantado Nic Cage, siempre. Casi hice Montecristo con él hace mucho tiempo”.

“Creo que no solo es el Paganini de los actores expresionistas, sino un genio irrepetible”.


¿Qué paso con la película?

Aunque todo parecía avanzar, la producción comenzó a retrasarse mientras Guillermo del Toro trabajaba en películas como El espinazo del diablo y Blade II. Después llegó otro problema: en 2002 se estrenó La venganza del Conde de Montecristo, dirigida por Kevin Reynolds.

Eso terminó enfriando todavía más el proyecto.

Desde entonces, la película vive en una especie de limbo creativo. No está cancelada oficialmente, pero tampoco ha encontrado el momento correcto para existir.

Y quizá eso es lo que hace todavía más interesante toda la historia: incluso después de Oscars, megaproducciones y reconocimiento mundial, Guillermo del Toro sigue viendo esta película no realizada como una cuenta pendiente.

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