Hay películas que pueden disfrutarse en cualquier sala. Luego están las de Christopher Nolan.
Con La Odisea, el director británico no solo adaptó uno de los relatos más influyentes de la historia, también llevó al límite la tecnología cinematográfica. Su nueva producción se convirtió en la primera película filmada completamente con cámaras IMAX, una decisión que cambia por completo la manera en la que fue concebida y, sobre todo, cómo debería verse.
Si tienes pensado verla, la pregunta no es si vale la pena pagar un boleto para IMAX. La verdadera pregunta es si quieres experimentar la película tal como Nolan la imaginó.
Podría interesarte: Ocarina of Time regresará con un remake para Switch 2
¿De qué trata La Odisea?
La película adapta La Odisea, el poema épico atribuido a Homero y considerado una de las obras más importantes de la literatura occidental.
La historia sigue a Odiseo (Ulises), rey de Ítaca, quien intenta regresar a casa después de la Guerra de Troya. Lo que debería ser un viaje relativamente corto termina convirtiéndose en una travesía de años, marcada por tormentas, monstruos, sirenas, dioses y criaturas mitológicas que ponen a prueba su ingenio y su resistencia mientras busca reunirse con su esposa Penélope y su hijo Telémaco.
Christopher Nolan describió el proyecto como una epopeya de acción mitológica, pero sin perder el espíritu de aventura que convirtió a la obra de Homero en un referente durante siglos.
¿Por qué La Odisea se grabó completamente en IMAX?
Desde Batman: El caballero de la noche, Christopher Nolan ha sido uno de los principales defensores del formato IMAX. Sin embargo, nunca había podido rodar una película completa con esas cámaras.
El motivo era técnico.
Las cámaras IMAX tradicionales eran extremadamente pesadas, hacían mucho ruido y resultaban complicadas para escenas de acción o diálogos. Para La Odisea, IMAX desarrolló una nueva generación de cámaras más ligeras y silenciosas que permitió filmar el largometraje de principio a fin utilizando exclusivamente película IMAX de 70 mm.
Durante la producción se utilizaron más de dos millones de pies de película IMAX, una cifra que refleja la magnitud del proyecto y que convierte a la cinta en un hito técnico para la industria.

Ver La Odisea en IMAX sí hace una diferencia
No se trata únicamente de una pantalla más grande.
El formato IMAX de 70 mm ofrece una imagen con un nivel de detalle muy superior al de una proyección convencional. Según IMAX, cada fotograma equivale a una resolución cercana a los 18K, lo que permite apreciar texturas, paisajes y escenarios con una profundidad difícil de igualar en otros formatos.
Además, las salas IMAX con relación de aspecto 1.43:1 muestran una porción mucho mayor de la imagen capturada por las cámaras. Eso significa que el espectador ve más información en pantalla y una composición visual más cercana a la que Nolan diseñó durante el rodaje.
Podría interesarte: Alguien está dentro de la casa: el thriller de terror que llega a los cines de México
Una película filmada en escenarios reales
Fiel a su estilo, Christopher Nolan evitó depender por completo de estudios de grabación.
El rodaje se realizó durante 91 días en locaciones de Grecia, Marruecos, Italia, Islandia y Escocia, buscando que los paisajes transmitieran la sensación de un mundo antiguo e inexplorado. La producción recorrió playas, fortalezas, montañas y costas que sirven como escenario para el viaje de Odiseo.
Ese enfoque también explica por qué el director insistió en utilizar cámaras IMAX. La combinación entre escenarios reales y gran formato busca aumentar la sensación de inmersión y reducir la dependencia de fondos digitales.
El reto de actuar frente a una cámara IMAX
La innovación tecnológica también representó un desafío para el elenco.
Matt Damon explicó que los rollos de película IMAX duran menos de tres minutos antes de tener que cambiarse. Eso obligaba a los actores a detenerse por completo durante varios minutos y después retomar la escena exactamente donde se había quedado, manteniendo la misma posición y continuidad.
Tom Holland también comentó que la enorme definición de las cámaras exigía actuaciones mucho más precisas, ya que cualquier gesto quedaba registrado con un nivel de detalle extraordinario.
Entonces… ¿vale la pena verla en IMAX?
Si existe una película reciente pensada para verse en IMAX, probablemente sea La Odisea.
No porque el formato sea una estrategia de marketing, sino porque toda la producción fue diseñada alrededor de esa tecnología. Desde las cámaras hasta la composición de cada plano, Christopher Nolan construyó una experiencia que aprovecha el tamaño de la pantalla, el formato de imagen y la resolución del celuloide de 70 mm.
Podrás disfrutarla en otros formatos, pero si tienes la oportunidad de verla en una sala IMAX, estarás viendo la película exactamente como fue concebida desde el primer día de rodaje.




