Para empezar, es importante decirlo claro: lo que Honey Dijon hará en el Tate Modern no es una exposición tradicional. Más bien, se trata de una experiencia pensada para sentirse, escucharse y compartirse. Justamente por eso, este evento especial se suma a Tate Lates, el formato nocturno del museo que abre espacio a propuestas culturales fuera de lo convencional.
Ahora bien, esta noche curada por Honey Dijon se realizará el viernes 27 de febrero de 2026, de 6:00 pm a 10:00 pm, y forma parte de las actividades que celebran el mes LGBTQIA+. Desde el inicio, la intención es clara: llevar la energía del club, la conversación y la identidad queer a un espacio institucional sin perder autenticidad.

Conversaciones que abren contexto y memoria
Además de la música y el arte visual, la palabra tiene un peso central. Por eso, a lo largo de la noche habrá una conversación especial encabezada por Honey Dijon en el Starr Cinema.
En este espacio, la DJ hablará sobre su camino en la música, sus influencias y, sobre todo, sobre la evolución de la cultura de club y su vínculo directo con la comunidad queer. De esta manera, el público no solo escucha música: entiende de dónde viene, por qué existe y qué historias la sostienen.

Escuchar con intención
Por otro lado, la música tendrá un espacio pensado para escucharse con calma. En las South Tanks del museo se presentará “Honey Dijon Presents The Nightlife”, una experiencia de escucha curada personalmente por la artista.
Aquí, los sonidos seleccionados por Honey Dijon estarán acompañados por una exhibición de polaroids tomadas por ella misma, imágenes que documentan momentos reales de la vida nocturna y la cultura de club. Así, el sonido y la imagen dialogan, creando un recorrido sensorial que conecta memoria, música y comunidad.
Además, durante toda la noche habrá DJ sets en distintos puntos del museo, con artistas seleccionados por Honey Dijon como Keyrah y Serenda, lo que transforma el Tate Modern en un espacio vivo, en constante movimiento.

Talleres: participar también es parte de la obra
A diferencia de otras exposiciones, aquí el público no solo observa. De hecho, uno de los ejes más fuertes del evento son los talleres participativos, pensados para crear y reflexionar.
Entre ellos destaca un taller queer de creación de zines, inspirado en el ensayo Poetry Is Not A Luxury de Audre Lorde, donde la escritura y el collage funcionan como herramientas de expresión personal y colectiva.
Además, se suma un taller de dibujo digital con Tate Draw, que invita a experimentar con nuevas formas de creación visual dentro del museo. De esta manera, el arte deja de ser algo distante y se vuelve algo que se hace, se toca y se comparte.

Por qué esta experiencia importa ahora
Finalmente, esta propuesta importa porque cruza mundos que rara vez se encuentran en igualdad de condiciones: el museo y la cultura de club, el arte institucional y la experiencia queer, la escucha pasiva y la participación activa.
Honey Dijon no solo lleva su música al Tate Modern; lleva una forma de entender la comunidad, la noche y el arte como espacios donde se construyen identidades y se celebran historias compartidas. En ese sentido, esta noche no busca ser contemplada, sino vivida.




