¿Qué onda con el incentivo fiscal para la industria cinematográfica?

Fers Ortiz

2026-02-18

Imagen Ilustrativa News
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Un crédito fiscal que quiere mover la industria del cine

Cuando la industria del cine se estanca, muchas películas que podrían existir nunca terminan de arrancar. Por eso, hace poco se presentó un nuevo incentivo fiscal para la industria cinematográfica que ya tiene a muchos hablando. ¿Pero de qué va en realidad este estímulo y cómo opera? Acá te lo contamos sin tantos rodeos.

Lo que se anunció es un crédito fiscal contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) que puede devolver hasta el 30 % de los gastos que una producción audiovisual realice en el país, siempre y cuando cumpla ciertos requisitos.


¿Qué problema intenta resolver?

La industria del cine, como cualquier industria cultural, a veces se topa con el mismo dilema: falta de recursos y de oportunidades para que proyectos nuevos y arriesgados salgan del papel y se conviertan en películas, series o documentales. Además, la producción audiovisual genera todo tipo de empleos: desde técnicos hasta creativos, y cuando no hay incentivos, muchas veces esos trabajos se pierden o se buscan fuera.

Este incentivo fiscal intenta atender justo esas barreras:

  • Que más proyectos audiovisuales puedan concretarse con fondos sólidos.
  • Que haya más inversión que no dependa únicamente de recursos públicos o de riesgo personal.
  • Que la industria tenga más certidumbre para emplear talento local y atraer proyectos internacionales.

¿Cómo funciona en la práctica?

La mecánica puede sonar complicada, pero va así:

La producción obtiene hasta un 30 % de crédito fiscal sobre el ISR según lo que gaste en territorio nacional.

Esto significa que si una producción, por ejemplo, gasta en equipo, locaciones, servicios de producción y talento, puede recuperar hasta casi un tercio de ese gasto reduciendo lo que tiene que pagar en impuestos, siempre que cumpla con las reglas establecidas.

Pero hay que cumplir con un detalle clave: al menos el 70 % del gasto debe quedarse en la cadena productiva local, o sea con servicios, talento y proveedores vinculados con la industria cinematográfica nacional.

Además, el estímulo tiene un tope de 40 millones de pesos por proyecto, lo que le da un límite claro para la aplicación del beneficio.


¿A quién puede beneficiar este esquema?

Aunque suena a algo para producciones gigantes, la idea detrás del incentivo fiscal también está pensada para:

  • Proyectos independientes que a veces batallan para cerrar financiamiento.
  • Películas mexicanas y series que quieren crecer sin depender solo de fondos privados o públicos.
  • Proveedores de la industria (técnicos, casas de producción, estudios) que verán más trabajo si llegan más proyectos a territorio nacional.

La lógica es sencilla: si más proyectos pueden aplicar a este beneficio, hay más rodajes, más empleo y más reactivación de toda la cadena productiva audiovisual.


¿Qué pasa con esquemas anteriores como EFICINE?

Antes de este anuncio, ya existían mecanismos como EFICINE — Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional.

Este esquema da un crédito fiscal equivalente al monto aportado por contribuyentes a proyectos cinematográficos, deducible del ISR, con límites según el tipo de proyecto y sin poder exceder cierto porcentaje de tus impuestos del año anterior.

Aunque ambos incentivos buscan lo mismo — impulsar la producción audiovisual — el nuevo estímulo anunciado amplía y simplifica la posibilidad de atraer inversión y dejar más dinero circulando en la industria.

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