Hace pocas semanas, uno de los creadores más vistos en internet dio un paso que muchos estaban esperando, pero pocos imaginaban de esta magnitud. Khaby Lame, famoso por sus reacciones silenciosas que se volvieron virales en TikTok, cerró un trato que ha puesto el foco global sobre la nueva manera de construir marcas personales en la era digital.
El acuerdo se concretó mediante la venta de su empresa, Step Distinctive Limited, a Rich Sparkle Holdings, una firma que cotiza en bolsa con sede en Hong Kong. La operación fue valorada en 975 millones de dólares. Más allá de la cifra, lo que llama la atención es cómo se estructuró: no fue una venta en efectivo tradicional, sino un canje de acciones que posiciona a Khaby como accionista relevante dentro de la firma que ahora controla su marca.
¿Qué significa vender una empresa por casi mil millones?
Esta no es la típica historia de un creador que solo firma un contrato de patrocinio. La transacción implicó que Rich Sparkle obtuvo derechos comerciales exclusivos sobre la marca y operaciones de Khaby Lame por los próximos años. Eso incluye no solo sus redes y contenido, sino también la gestión de productos asociados, comercio electrónico y licencias.
El plan de la empresa compradora es claro: monetizar la enorme base de seguidores de Khaby en múltiples frentes, desde campañas de marca hasta ventas directas de productos y experiencias digitales. Las proyecciones hablan de ventas globales que podrían superar los 4 000 millones de dólares al año, aunque eso todavía es una estimación en el tablero comercial.
El giro tecnológico: un “gemelo digital” con IA
Lo más disruptivo del acuerdo no fue solo la venta, sino lo que viene después: la creación de un gemelo digital impulsado por inteligencia artificial. Este no es un simple avatar estático. La compañía adquirente ahora tiene permiso para replicar la imagen, voz y gestos característicos de Khaby en contenido generado por IA que será usado comercialmente en distintos contextos y mercados.
Esto quiere decir que puede producirse contenido original sin que Khaby esté físicamente presente, en múltiples idiomas y zonas horarias, aprovechando su estilo y personalidad. Para muchos expertos, este tipo de gemelos digitales representa el próximo paso en la evolución del entretenimiento y el comercio digital.

Por qué esta movida es tan grande para el mundo creator
Khaby Lame no solo vendió una empresa: cedió derechos de imagen, voz y comportamiento que permitirán que un modelo de inteligencia artificial actúe y produzca contenido que, hasta ahora, solo podía hacer un humano.
Esto abre una discusión enorme sobre cómo las figuras públicas podrán gestionar su presencia digital en el futuro: desde transmisiones automatizadas en distintos idiomas hasta colaboraciones con marcas sin límites geográficos. Es un nuevo capítulo en la economía de creadores.
-CÉSAR ROSALES




