Los Minions siempre han vivido del humor físico. Caídas, persecuciones, golpes y situaciones absurdas forman parte de su ADN desde la primera película. Pero pocas personas saben que ese tipo de comedia nació mucho antes que ellos.
Con Minions & Monsters, Illumination decidió convertir esa inspiración en el tema principal de la película y rendir homenaje a los pioneros del cine mudo. En lugar de limitarse a contar una nueva aventura, la cinta lleva a los personajes al Hollywood de finales de los años veinte, cuando el séptimo arte todavía estaba descubriendo su propio lenguaje.

Un viaje a la época dorada de Hollywood
En esta nueva historia, los Minions llegan a Hollywood con el sueño de hacer su propia película de monstruos.
El escenario no fue elegido al azar.
La trama está ambientada durante la transición del cine mudo al sonoro, un momento que cambió para siempre la historia del cine. Los protagonistas terminan involucrados en estudios de grabación, sets de filmación y producciones inspiradas en los grandes clásicos de la época.
Chaplin, Keaton y los Keystone Cops
Los creadores de la saga nunca han escondido su admiración por figuras como Charles Chaplin, Buster Keaton y Harold Lloyd.
Sin embargo, la mayor referencia de la película son los Keystone Cops, un grupo de policías torpes que revolucionó la comedia física durante el cine mudo y cuyo estilo caótico recuerda al comportamiento de los propios Minions.
Gran parte de los chistes funcionan casi sin diálogos, apostando por gestos, ritmo y expresiones, justo como ocurría hace más de un siglo.

Más que otra película de los Minions
Las primeras críticas coinciden en que esta entrega es una auténtica carta de amor al cine clásico.
Además del humor característico de la franquicia, la película está llena de referencias al nacimiento de Hollywood y a los primeros efectos especiales, convirtiéndose en una de las entregas más distintas de toda la saga.
Para quienes crecieron con los Minions será una nueva aventura.
Para los amantes del cine, también será un recorrido por los orígenes de la comedia que, más de cien años después, sigue haciendo reír al público.




