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Pacha New York busca reabrir con nuevas medidas de seguridad

Fers Ortiz

2026-04-15

Imagen Ilustrativa News

El regreso del espacio que antes operaba como Brooklyn Mirage no se está planteando como una simple reapertura con otro nombre. Pacha New York presentó un nuevo plan de seguridad para el sitio en East Williamsburg con la intención de marcar distancia frente al historial reciente del venue, uno que quedó golpeado por inspecciones fallidas, problemas estructurales y una crisis de confianza con el público.

La apuesta es clara: si el proyecto quiere funcionar, primero tiene que convencer a la ciudad, a la comunidad y a los asistentes de que esta vez sí habrá control real. Y eso explica por qué la conversación ya no está girando solo alrededor del lineup o del rebrand, sino alrededor de seguridad, logística y operación.

El plan incluye más seguridad, más cámaras y presencia más allá de la puerta

Según la información presentada por Pacha New York el eje del plan parte de una proporción de un guardia de seguridad por cada 75 asistentes, una referencia alineada con las guías de mejores prácticas del NYPD para venues nocturnos. También se contemplan reuniones semanales de coordinación con el Precinct 90 para revisar calendarios y ajustar la operación según cada evento.

Además, el perímetro de vigilancia no se quedaría dentro del venue. El plan incluye alrededor de 200 cámaras de videovigilancia entre interior y exterior, seguridad visible hasta 300 pies del acceso, vehículos de patrullaje tras los conciertos y una firma independiente de tráfico para gestionar circulación vehicular y el desalojo al final de la noche.

El verdadero problema no estaba solo adentro, también estaba en la salida

Uno de los puntos más delicados del antiguo Brooklyn Mirage siempre fue la experiencia de salida: calles industriales oscuras, trayectos incómodos hacia el metro y sensación de desorden una vez terminado el evento. El nuevo plan intenta atacar exactamente ese punto con rutas mejor iluminadas, personal en el exterior y un sistema de shuttle buses hacia Morgan Avenue, Jefferson Street y Union Square durante el horario operativo.

También se plantea instalar un sitio macro de Verizon 4G y 5G dedicado al venue, una decisión que apunta a resolver otro problema clásico de los eventos masivos: la mala señal en momentos críticos. En un venue de este tamaño, eso no es un lujo técnico; es parte directa de la seguridad.

Todo esto llega después de un año donde el venue perdió credibilidad

La razón por la que este plan importa no está solo en lo que promete, sino en lo que viene a corregir. En 2025, inspectores del Department of Buildings determinaron que el sitio no era seguro para abrir. Entre los hallazgos reportados públicamente estuvieron un techo del escenario sin el refuerzo adecuado, problemas con sprinklers y carencias en baños y rutas de accesibilidad.

Ese colapso operativo fue parte de una crisis más grande que terminó en bancarrota para Avant Gardner y en la transición del complejo hacia una nueva etapa bajo la operación de FIVE Holdings y la marca Pacha New York. En febrero de 2026, Resident Advisor y Brooklyn Magazine reportaron que los temas de bancarrota se habían resuelto y que la transición al nuevo proyecto podía avanzar.

Pero el reto no es solo técnico: también es político y vecinal

Pacha New York todavía no está operando en vacío. El proyecto enfrenta escrutinio comunitario por el tamaño del venue y por el impacto potencial en ruido, tránsito, basura y seguridad en la zona. Bushwick Daily reportó que la licencia solicitada para el espacio al aire libre contempla capacidad para más de 7,850 personas y que vecinos se estaban movilizando antes de una audiencia pública de Community Board 1.

Eso significa que la discusión ya no es únicamente si el venue puede abrir, sino bajo qué condiciones podrá hacerlo sin repetir la historia del antiguo Brooklyn Mirage. El nuevo plan de seguridad es, en el fondo, una respuesta directa a esa presión.

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