PUBLICIDAD

¿Qué onda con la alerta púrpura que activaron anoche en CDMX?

Fers Ortiz

2026-05-12

Imagen Ilustrativa News

Si viviste la noche del lunes 11 de mayo en CDMX, ya sabes de lo que va esto. La Ciudad de México activó la Alerta Púrpura por lluvias durante la noche, tras reportarse inundaciones en alcaldías del sur y el poniente. Periférico cerrado, carros varados, corrientes de agua arrastrando vehículos en Picacho-Ajusco y toda la conversación en redes girando alrededor de los mismos colores: púrpura, rojo, naranja, amarillo, verde. Pero, ¿Cuánta gente sabe realmente qué significa cada uno? ¿Cuándo deja de ser “lluvia normal” y se convierte en “sal de ahí ahora”?

Eso es justo lo que hace falta entender.

Podría interesarte: El regreso de Madeon ya tiene nueva era y nuevo tour

El sistema que Protección Civil usa para hablarle a la ciudad

El Semáforo de Alerta por Lluvias en CDMX es una medida de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) para comunicar, de forma clara y rápida, qué tan intensa es una lluvia y qué tipo de precauciones corresponden tomar.

No es un sistema nuevo ni improvisado: es la herramienta oficial con la que las autoridades de la capital le hablan directamente a millones de personas que viven en una ciudad que, geográficamente, tiene todos los ingredientes para inundarse rápido: suelo arcilloso, montañas al sur y poniente, un sistema de drenaje que lleva décadas bajo presión y una mancha urbana que no para de crecer.

Verde, amarillo, naranja: de la calma al cuidado real

El color verde indica condiciones dentro del promedio de la ciudad: lluvias menores a 15 mm en 24 horas, vientos de hasta 49 km/h y temperaturas dentro de rangos normales. Es el día cotidiano de temporada. Nada que cambie planes.

El amarillo ya empieza a pedir atención: lluvia de entre 15 y 29 milímetros, acompañada posiblemente de viento y granizo pequeño. No es emergencia, pero sí momento de cargar el paraguas, revisar las coladeras cercanas y no confiarse.

Con naranja, la cosa escala: entre 30 y 49 mm de lluvia, vientos de 60 a 69 km/h y granizo mediano. A ese nivel, las autoridades recomiendan cerrar puertas y ventanas y no cruzar calles con corriente de agua. Aquí ya no es solo incomodidad, son fenómenos que pueden dañar estructuras frágiles y convertir un crucero en trampa.

Podría interesarte: Esta semana vuelve el festival más grande del EDM

Rojo y púrpura: cuando la ciudad entra en modo emergencia

La alerta roja corresponde a precipitaciones de entre 50 y 70 mm con vientos de entre 70 y 79 km/h. A ese nivel, los daños en inmuebles, vialidades y servicios urbanos son directos. Las autoridades piden guardar documentos importantes en bolsas herméticas, encender faros de niebla al manejar y alejarse de zonas inundadas.

Y luego está el púrpura, el nivel que nadie quiere ver activado. La alerta púrpura se activa cuando la lluvia supera los 70 mm en 24 horas y el viento alcanza 80 km/h o más. Es el escalón más alto del sistema. Cuando el púrpura se activa, se recomienda evacuar dando prioridad a niños, adultos mayores y personas con discapacidad si existe alertamiento por inundación o deslave.

Lo que pasó anoche entra exactamente ahí. La SGIRPC elevó a Alerta Púrpura las alcaldías de Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Tlalpan, con acumulados de lluvia que representaban peligro extremo por inundaciones, corrientes de agua y caída de árboles. Personal de múltiples secretarías atendió al menos 18 encharcamientos en Tlalpan, Cuajimalpa y Álvaro Obregón, además de 10 árboles caídos, 10 postes caídos y cuatro cortocircuitos.

Por qué la temporada 2026 ya está dando señales fuertes

Lo de anoche no fue un evento aislado dentro del calendario. En 2025, la alerta púrpura por lluvias se activó en cuatro ocasiones, una cifra inédita que refleja la magnitud de los aguaceros. El mes de junio de ese año fue uno de los más lluviosos de la historia de la ciudad, con 337 millones de metros cúbicos de agua acumulados, más del doble del promedio histórico.

Y los expertos ya tienen un diagnóstico claro de por qué esto sigue escalando. Especialistas de la UNAM apuntan al efecto “plancha caliente” del centro urbano, la pérdida de áreas verdes, la urbanización acelerada y el impacto del cambio climático, lo que genera un régimen de lluvias más intenso y desigual, con tormentas localizadas capaces de paralizar una zona entera en cuestión de minutos.

PUBLICIDAD
Beat 100.9
ESCUCHA LA RADIO EN VIVO AHORA
X