Hace unos años, los smartwatches eran los wearables con más hype: te medían pasos, ritmo cardiaco, notificaciones, hasta te recordaban que ya era hora de estirarte. Pero ahora hay un nuevo jugador silencioso que está llamando la atención porque hace varias de esas mismas cosas… pero cabe en tu dedo. Eso es un smart ring o anillo inteligente.
Y no es simple moda: hay razones bien concretas por las que este gadget le está ganando curiosidad a la gente que quiere tecnología útil sin el compromiso de llevar algo grande en la muñeca.
¿Qué es exactamente un smart ring?
Un smart ring es un dispositivo electrónico que se usa como un anillo común… pero con funciones tecnológicas integradas. A diferencia de los smartwatches, no tienen pantalla grande, pero sí sensores y conectividad que se enlazan con tu teléfono o apps para ofrecer datos y acciones útiles directamente desde tu dedo.

Funciones que no sabías que un anillo podía hacer
Salúd y bienestar sin llamar la atención
Aunque no tienen pantalla, la mayoría de los smart rings traen sensores sofisticados para medir ritmo cardiaco, oxígeno en sangre y patrones de sueño. Ese monitoreo puede ser más cómodo que con un reloj porque el dedo tiene contacto continuo con la piel, lo que a veces ofrece datos más estables, especialmente durante la noche.

Pagos y compatibilidad con lo que ya usas
Gracias a la tecnología NFC, algunos smart rings te permiten hacer pagos sin contacto con solo acercar tu mano, igual que una tarjeta o un reloj inteligente. Esto los hace útiles para quienes quieren deshacerse de la cartera o el teléfono en situaciones rápidas del día a día.

Más que salud: seguridad y control
Algunos modelos también funcionan como llave digital para abrir puertas o iniciar sesión en dispositivos, sustituyendo llaves físicas o passwords. Incluso se exploran sistemas de autenticación más avanzados usando datos biométricos propios del usuario.
¿Por qué ahora todos hablan de estos anillos?
Diseño discreto y cómodo
Una de las críticas más comunes a los smartwatches siempre fue su tamaño y peso: a muchas personas les resulta incómodo usarlos toda la noche o incluso durante el ejercicio. Los smart rings evitan eso porque son ligeros, discretos y no estorban.

Batería que dura
Debido a su simplicidad y tamaño compacto, muchos de estos anillos pueden funcionar varios días sin recargar, algo que puede superar a muchos relojes inteligentes cuando se trata de autonomía.

Mercado en expansión
El interés por este tipo de dispositivos está creciendo tanto por funcionalidad como por diseño, y aunque aún está lejos de “reemplazar” por completo los smartwatches en todos los usos, su presencia en el mercado no deja de subir.
Entonces, ¿puede un smart ring sustituir a un smartwatch?
No de forma total todavía. Los smartwatches suelen tener pantallas más grandes, apps más interactivas y funciones que aún no pueden meter en un anillo. Pero la propuesta de valor de los smart rings —comodidad, discreción, batería duradera y funciones clave— está haciendo que muchos reconsideren si realmente necesitan usar un wearable más grande todo el tiempo.

Los smart rings no son un accesorio “glitch de moda”. Son gadgets que están encontrando su lugar gracias a lo que ofrecen: tecnología útil en formato mini, sin llamar la atención ni ocupar espacio. Y si lo que quieres es medir salud, hacer pagos rápidos o controlar cosas de tu día a día sin llevar algo grande en la muñeca… tal vez un anillo inteligente sea más práctico que un smartwatch tradicional.
-CÉSAR ROSALES




