Esa sensación de “esto suena nuevo”… pero no lo es
Seguro te ha pasado: estás scrolleando playlists o en un rave y de pronto escuchas algo que suena moderno, fresco y distinto… y piensas que es algo totalmente nuevo. Pero muchos de los estilos que ahora te emocionan ya llevan años ahí, evolucionando y creciendo bajo la superficie de la escena electrónica. La música electrónica no se inventó en un solo momento, sino que ha estado acumulando capas de sonidos y subgéneros desde los años 70 y 80.
Antes que nada, es clave entender que géneros como house, techno o trance, clásicos hoy, ya estaban definidas desde hace décadas y sirvieron de base para muchos estilos que ahora suenan como si fueran “de ahora”.
House y techno: los pilares que parecen eternamente jóvenes
Cuando hablamos de electrónica que suena actual, tarde o temprano volvemos al house y al techno. Nacidos prácticamente juntos en los 80, estos estilos han ido transformándose sin parar: del house de Chicago al deep o future house que escuchas en playlists hoy.

Lo loco es ver cómo esos ritmos básicos de cuatro por cuatro y bombos hipnóticos siguen activos en fiestas, sets y mezclas, aunque ahora mezclados con sonidos que suenan “de vanguardia”. Eso pasa mucho con subgéneros derivados como el Future house, que aunque suena moderno, viene del house clásico mezclado con garage británico y ritmos electrónicos de los 2000.
Future funk: disco retro con energía nueva
Otro ejemplo perfecto de algo que suena actual pero tiene raíces bien viejas es el Future funk. Este subgénero mezcla samples de funk, disco y city pop de los 70 y 80 con ritmos electrónicos bailables. Aunque mucha gente lo descubrió en internet recientemente, su ADN viene directo de la música de hace décadas, solo remezclada y reinterpretada para audiencias modernas.

Así que cuando lo escuchas en una playlist con estética retro-futurista, no es que sea algo creado hoy… sino que es una especie de puente entre sonidos clásicos y nuevos. Esa mezcla de lo viejo con lo digital le da ese sabor agridulce que engancha.
Complextro y dreampunk: lo “nuevo” con raíces profundas
Hay estilos que parecen salidos de alguna película de ciencia ficción, como el Complextro o el Dreampunk, pero que también tienen su historia.
Complextro surgió como etiqueta alrededor del 2010, pero toma elementos del electro house, glitch y sonidos lúdicos tipo videojuegos, creando algo que suena complejo y extraño, pero con una base técnica que viene desde años atrás.
Mientras que el Dreampunk (medio ambiental y cinematográfico) emerge desde esta mezcla de techno, dubstep y sonidos ambientales de internet, reutilizando técnicas y atmósferas de géneros previos.
Jumpstyle y hardstyle: energía que viene de los 90 y 2000
Cuando la música electrónica se acelera y se vuelve más intensa, pensamos en estilos que suenan brutales hoy, como el Jumpstyle y el Hardstyle. Ambos son subgéneros con sabor a rave y dancefloor, pero nacieron hace muchos años.
El Jumpstyle viene desde los 90 como una mezcla de gabber, hard trance y techno desenfrenado, mientras que el Hardstyle nació en las calles europeas a finales de los 90 y principios de los 2000, con bombos potentes y bajos intensos que todavía hacen vibrar enormes eventos hoy.

¿Por qué parecen nuevos si tienen historia?
Parte de la magia de la electrónica es que ningún estilo muere realmente. Aunque algunos subgéneros pasan por fases más underground o menos expuestos en el mainstream, siempre hay DJs, productores y fans que los mantienen vivos y los reinventan para nuevas generaciones.
Por eso escuchas sonidos que te sorprenden hoy y piensas que son “hypermodernos”, cuando en realidad están inspirados en tradiciones sonoras con décadas de historia. Eso es parte del encanto de este universo musical: siempre está reinventándose, pero siempre tiene raíces profundas.
-CÉSAR ROSALES




