Tras la separación de Daft Punk en 2021, Thomas Bangalter se mantuvo alejado de los escenarios electrónicos. Sus proyectos se enfocaron en música orquestal, cine, arte contemporáneo y composiciones experimentales.
Por eso, su reciente regreso a los decks se convirtió en uno de los momentos más comentados de la música electrónica en 2026.
El histórico set ocurrió junto a Fred again.. durante una presentación en Alexandra Palace, Londres. Aunque el show se realizó en febrero, recientemente se publicó de forma oficial y volvió a poner a Bangalter en el centro de la conversación electrónica mundial.
Un regreso que pocos esperaban
La actuación marcó apenas la segunda presentación en vivo de Bangalter en casi dos décadas.
Su regreso a las cabinas comenzó en octubre de 2025 con un sorpresivo DJ set en el Centre Pompidou de París junto a Fred again.., Busy P y Erol Alkan. Aquella aparición fue su primera sesión como DJ en 16 años.
Meses después llegó el show de Alexandra Palace, considerado por muchos fans como su regreso más importante desde el final de Daft Punk.
Sonaron clásicos de Daft Punk
Uno de los momentos más celebrados fue escuchar nuevamente música de Daft Punk en una sesión mezclada por Bangalter.
De acuerdo con los reportes del evento, durante sus recientes apariciones ha incluido temas como One More Time, Around The World, Technologic, Harder, Better, Faster, Stronger, Digital Love y Rollin’ & Scratchin’.
La reacción de los asistentes fue inmediata y los videos comenzaron a circular por redes sociales pocas horas después.

¿Volverá Daft Punk?
La pregunta volvió a aparecer en internet apenas se publicó el set.
Sin embargo, Bangalter ha reiterado en entrevistas recientes que se encuentra enfocado en nuevos proyectos y no ha dado señales de una reunión oficial con Guy-Manuel de Homem-Christo.
Aun así, cada aparición pública del francés sigue alimentando la nostalgia de una generación completa de fans de la música electrónica.
Porque aunque Daft Punk terminó hace cinco años, cualquier regreso de Thomas Bangalter a una cabina sigue sintiéndose como un acontecimiento histórico.




