
Meta presentó en Connect 2026 una nueva generación de dispositivos que busca llevar la inteligencia artificial fuera del teléfono. La apuesta incluye unas gafas diseñadas para escuchar música y hablar con un asistente, una nueva generación de Ray-Ban con cámara y un equipo de realidad virtual que concentra su procesamiento en un dispositivo externo.
Aunque pertenecen a una misma estrategia, no hacen lo mismo. Meta está construyendo diferentes caminos para que la IA pueda acompañarnos durante el día sin tener que mirar constantemente una pantalla.
Ray-Ban Meta Audio: música e IA sin cámara
Las Ray-Ban Meta Audio son las primeras gafas de audio de la compañía. No incluyen cámara ni pantalla: integran altavoces abiertos, micrófonos y controles para escuchar música, atender llamadas y comunicarse con la inteligencia artificial mediante la voz.
Pesan 43 gramos y ofrecen hasta 12 horas de batería, además de 48 horas adicionales mediante el estuche de carga. Estarán disponibles en los diseños Clubmaster y Burbank, con precios desde 349 dólares y envíos programados para el 13 de octubre.
La ausencia de cámara marca una diferencia importante frente a modelos anteriores. Estas gafas no pueden tomar fotografías ni grabar a otras personas, por lo que su experiencia se acerca más a la de unos audífonos abiertos integrados en un objeto de uso cotidiano.

Ray-Ban Meta Gen 3: mejores cámaras y mayor autonomía
Para quienes sí buscan capturar imágenes, Meta también presentó las Ray-Ban Meta Gen 3. La nueva versión incorpora una cámara de 12 megapíxeles capaz de grabar video en 3K, seis micrófonos y un botón configurable para abrir rápidamente determinadas funciones.
Su batería alcanza hasta nueve horas, una hora más que la generación anterior. Meta también promete reducir más del 90% del ruido ambiental durante llamadas y comandos de voz, aunque el rendimiento real dependerá de las condiciones y del tipo de uso.
Las Gen 3 estarán disponibles en modelos Wayfarer, Aviator y Zena, con precios desde 449 dólares. Las gafas conservan una luz frontal para indicar cuando la cámara está grabando.

Muse llevará un asistente personal a las gafas
La pieza que conecta estos dispositivos es Muse, el nuevo agente personal de inteligencia artificial de Meta. La compañía planea incorporarlo a sus gafas durante los próximos meses para que pueda responder mediante voz, administrar pendientes y realizar tareas sin necesidad de sacar el teléfono.
En los modelos equipados con cámara, Muse también podrá interpretar lo que observa la persona. Podrá reconocer un producto, leer un anuncio o procesar una lista para después utilizar esa información en una acción.
La promesa ya no consiste únicamente en preguntarle algo a un asistente. Meta quiere que la IA conserve contexto, utilice servicios externos y ejecute tareas mientras permanece disponible durante el día.

Las Meta VR Glasses llevan la idea a otro nivel
La presentación también incluyó las Meta VR Glasses, un dispositivo de realidad virtual con pantallas micro-OLED de resolución 5K y un peso aproximado de 100 gramos.
Para reducir el peso sobre la cabeza, la batería y los procesadores fueron trasladados a una unidad externa que puede guardarse en el bolsillo o sujetarse a la ropa. El sistema podrá controlarse mediante la mirada y los movimientos de las manos, sin depender de controles tradicionales.
Meta plantea el dispositivo como una pantalla personal para ver películas, jugar y trabajar con varios paneles virtuales. Su lanzamiento está previsto para la primavera de 2027 con un precio de 1,299.99 dólares.

La próxima pantalla podría no ser una pantalla
El anuncio de Meta muestra tres niveles de una misma idea: escuchar a la inteligencia artificial, permitirle observar el entorno y, finalmente, entrar en un espacio digital controlado con la mirada y las manos.
Todavía falta comprobar cuánto duran realmente sus baterías, qué tan confiable será Muse y cómo responderán las personas ante cámaras e inteligencia artificial integradas en objetos cotidianos.
Lo que sí está claro es que Meta ya no considera las gafas como un accesorio para el teléfono. Quiere convertirlas en el lugar desde el que escuchamos, registramos, consultamos y usamos la inteligencia artificial.


