
El techno suele asociarse con ritmos intensos y pistas de baile oscuras. Para Dasha Rush, también puede ser una herramienta para explorar territorios donde la música, la ciencia y el arte visual se encuentran.
La productora ha desarrollado proyectos que van más allá del formato tradicional de un DJ set. En Antarctic Takt, creado junto al artista visual Stanislav Glazov, construyó un viaje audiovisual inspirado en los paisajes de la Antártida.
En Dark Hearts of Space, la exploración se trasladó a los agujeros negros, utilizando frecuencias graves, silencios y proyecciones para construir una experiencia alrededor de fenómenos difíciles de representar únicamente con sonido.

Su proyecto Aurora Cerebralis llevó esa búsqueda al cerebro humano, imaginando sus conexiones neuronales como un universo que pudiera recorrerse visualmente.
Lo interesante es que las imágenes no funcionan simplemente como decoración. En estas obras, sonido y visuales participan en la construcción de una misma idea.
Dasha Rush formará parte de Nocturne de MUTEK MX 22 el 6 de noviembre, un encuentro que reúne distintas formas de experimentación sonora y visual.
Su trabajo abre una pregunta: ¿hasta dónde puede llegar el techno cuando deja de pensar únicamente en hacer bailar y comienza a construir mundos que también podemos observar?


