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El auge del vinilo alimentó una fábrica ilegal en Londres

Una fábrica clandestina en Londres produjo miles de vinilos falsificados y generó más de 2.7 millones de libras. Su responsable fue condenado.

Vinilos Londres
Vinilos Londres

El regreso del vinilo ha impulsado una nueva etapa para la música física, pero también abrió espacio a un negocio paralelo. En Londres, una operación clandestina fabricó y distribuyó miles de discos falsificados, generando más de 2.7 millones de libras durante siete años.

El responsable, Rehan Ahmed, de 40 años, fue condenado el 18 de septiembre de 2026 a tres años y seis meses de prisión, después de una investigación que reveló una fábrica capaz de reproducir grabaciones comerciales sin autorización.

Una fábrica clandestina con maquinaria de 70 años

La operación funcionaba en una instalación industrial de Acton, al oeste de Londres, bajo el nombre Phoenix of Vinyl.

Durante una intervención realizada en febrero de 2024, las autoridades encontraron 2,791 discos falsificados, cuatro prensas de vinilo de aproximadamente 70 años de antigüedad, 3,000 matrices metálicas y miles de fundas y etiquetas.

En total, fueron confiscadas 18 toneladas de evidencia relacionadas con una estructura de fabricación y distribución que operaba desde 2017.

Las discográficas identificaron infracciones a los derechos de autor de 108 artistas. Entre los nombres afectados figuraban Taylor Swift, Ed Sheeran y The Beatles.

El mercado físico también tiene una industria pirata

La investigación fue impulsada por la British Phonographic Industry (BPI) y desarrollada por la unidad policial especializada en delitos contra la propiedad intelectual.

El caso demuestra que la falsificación musical ya no depende únicamente de archivos digitales o descargas ilegales. También puede reproducir procesos industriales completos para introducir copias no autorizadas en el mercado físico.

Para la industria, el problema afecta tanto a los artistas y sellos discográficos como a los comercios que distribuyen ediciones legítimas.

Mientras el vinilo recupera valor como objeto cultural y de colección, su autenticidad se convierte en una parte cada vez más importante de la economía musical.

Diego RodriguezEscribe para Beat 100.9.
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