
Durante décadas, Fender ha sido sinónimo de guitarras, bajos y amplificadores. Ahora la compañía quiere que su nombre también aparezca frente a productores que construyen beats directamente desde un DAW.
La marca lanzó oficialmente Motion 16 y Motion 32, sus primeros controladores de producción basados en pads. Ambos fueron presentados inicialmente durante NAMM 2026 y forman parte de una expansión mucho mayor de Fender hacia el software y hardware de estudio.
No son simplemente dos superficies para disparar samples. La intención es utilizarlas para tocar baterías, acordes y melodías, controlar plugins, secuenciar y navegar por una sesión sin depender constantemente del mouse.
16 o 32 pads para producir
La familia está dividida en dos tamaños.
Motion 16 utiliza una cuadrícula de 16 pads RGB, mientras Motion 32 aumenta la superficie hasta 32. Los pads fueron desarrollados por FATAR y responden tanto a velocidad como a presión, permitiendo utilizar la fuerza aplicada después de tocar una nota como parámetro expresivo.
Además, los pads cambian de función dependiendo del contexto. Pueden utilizarse para finger drumming y después adoptar distribuciones destinadas a melodías, escalas o acordes.
El sistema incluye también Chord Mode, con más de 30 progresiones preconfiguradas, y Smart Scales para mantener las notas dentro de determinada escala.
Los pads están acompañados por encoders iluminados, pantalla a color y tiras táctiles para controlar parámetros de instrumentos y efectos. Motion 16 incorpora una tira, mientras Motion 32 utiliza dos.
Fender quiere controlar también el DAW
La pieza más importante detrás de Motion probablemente no está únicamente en el hardware.
A principios de 2026, Fender reorganizó parte de la tecnología obtenida mediante su adquisición de PreSonus y convirtió Studio One Pro en Fender Studio Pro. También comenzó a llevar interfaces y otras herramientas de grabación hacia un ecosistema unificado bajo Fender Studio.
Motion está diseñado alrededor de esa estrategia.
Los controladores ofrecen integración directa con Fender Studio Pro para navegar por el timeline, añadir instrumentos o pistas, controlar efectos, grabar y trabajar con diferentes elementos de una sesión desde el propio dispositivo.
Cada unidad incluye además una licencia perpetua de Fender Studio Pro. Aun así, Motion puede utilizarse con otros DAWs y ofrece conexiones MIDI para integrarlo con sintetizadores, cajas de ritmos y configuraciones híbridas.
Fender ya no quiere quedarse solo con las guitarras
Ahí está el movimiento más interesante.
Fender no está abandonando las guitarras. Está intentando ampliar qué significa producir música utilizando herramientas que llevan su nombre.
Motion coloca a la compañía dentro de una categoría donde ya existen propuestas consolidadas de marcas como Akai, Native Instruments, Novation y Ableton. La diferencia es que Fender ahora puede conectar hardware, interfaces y su propio DAW dentro de un mismo ecosistema.
Los Motion tampoco están planteados exclusivamente para productores electrónicos. Fender los posiciona para songwriting, beatmaking, secuenciación, interpretación y producción en vivo.
Pero entrar al mercado de los pads tiene una lectura clara: la compañía que construyó buena parte de su identidad alrededor de las cuerdas ahora también quiere estar donde las canciones comienzan golpeando una cuadrícula.


