
La música generada con inteligencia artificial podría enfrentar nuevas reglas de remuneración. GEMA, la sociedad alemana de derechos musicales, busca que compositores y editoras reciban pagos cuando las plataformas de IA produzcan canciones, incluso cuando estas no reproduzcan directamente una obra identificable.
La propuesta fue explicada por Kai Welp, director jurídico de la organización, durante una entrevista con Music Ally publicada el 2 de noviembre de 2026.
Regalías más allá del entrenamiento de IA
Actualmente, gran parte del debate sobre derechos de autor se concentra en las canciones utilizadas para entrenar modelos generativos.
GEMA quiere ampliar esa discusión hacia los resultados producidos por esas herramientas.
Su propuesta contempla compensaciones tanto por la generación de música como por su utilización comercial en plataformas de streaming, establecimientos y otros espacios.
Cuando una canción generada no pueda relacionarse con una composición específica, la organización plantea mecanismos de remuneración colectiva para beneficiar a los titulares de derechos.
El precedente del conflicto con Suno
La iniciativa llega después de que GEMA obtuviera una resolución favorable contra Suno en un tribunal de Múnich, el 31 de julio de 2026.
El caso abordó el uso y la reproducción de composiciones protegidas mediante sistemas de inteligencia artificial.
Sin embargo, GEMA considera que las demandas judiciales no bastan para resolver todas las consecuencias económicas de esta tecnología.
La organización busca impulsar nuevas reglas que permitan compensar a los creadores cuando la música artificial compita con obras humanas.
El debate ya no se limita a cómo aprende una inteligencia artificial, sino también a quién debe recibir ingresos por la música que produce.


