
LOOI es un accesorio magnético equipado con sensores y procesamiento de inteligencia artificial que transforma cualquier smartphone en un robot de escritorio interactivo con movilidad autónoma y personalidad propia.
Procesamiento móvil y animación mediante inteligencia artificial
El dispositivo funciona como una base robótica que aprovecha la potencia de cálculo, la pantalla y las cámaras del teléfono móvil para darle vida. Mediante un sistema de acoplamiento magnético tipo MagSafe, LOOI convierte la pantalla del teléfono en su rostro, desplegando animaciones expresivas y reacciones biométricas basadas en la interacción con el usuario.
El cuerpo del robot integra motores paso a paso, ruedas multidireccionales y un conjunto de sensores de distancia en la base. Esta arquitectura le permite desplazarse por la mesa de trabajo de forma autónoma, detectando bordes para evitar caídas y esquivando objetos en tiempo real.
Un asistente de escritorio e interfaz interactiva
Más allá de su aspecto lúdico, LOOI actúa como una interfaz física para el espacio de trabajo. Gracias al reconocimiento de gestos y a la integración con algoritmos de visión artificial, el robot puede identificar a su dueño, responder a señales manuales y seguir objetos con la cámara del teléfono.
El sistema también incorpora un módulo de carga inalámbrica rápida en la base, permitiendo que el smartphone mantenga su batería alimentada mientras funciona como el "cerebro" del robot durante jornadas de trabajo o producción en estudio.
Integración con el entorno de trabajo y herramientas digitales
El ecosistema de LOOI está diseñado para ofrecer soporte visual en tareas cotidianas. Funciona como un temporizador dinámico, notificador de alertas visuales y soporte para llamadas de video con seguimiento de rostro automatizado, optimizando el uso del smartphone cuando este se encuentra en reposo sobre el escritorio.


