
La inteligencia artificial ya no es únicamente una herramienta de producción musical. Su avance también plantea interrogantes sobre quién controla las obras, cómo se distribuyen los ingresos y qué derechos conservan los artistas. En este contexto, Mathame formó parte de la programación de ADE Pro 2026, donde la relación entre tecnología y creatividad ocupó un lugar central.
El dúo italiano de melodic techno fue incluido en Artists on AI: A No-BS Roundtable, una conversación dedicada al impacto de la inteligencia artificial en la industria electrónica.
Mathame y la perspectiva de los artistas
La sesión se programó para el 23 de octubre en Felix Meritis, Ámsterdam, con la participación de BT, Dave Clarke, Miss Kittin, Portrait XO y Terrence Dixon, bajo la moderación del periodista Marcus Barnes.
El encuentro planteó cuestiones relacionadas con la autoría, los procesos de producción y la distribución de ingresos. También abordó el papel de las plataformas tecnológicas y los acuerdos de licencias en un mercado donde la música generada mediante inteligencia artificial adquiere mayor presencia.
La participación de Mathame incorporó al programa la perspectiva de artistas vinculados con el melodic techno y las nuevas posibilidades de producción audiovisual.
La inteligencia artificial redefine la industria musical
ADE Pro 2026 también reunió a representantes de compañías como NVIDIA, SoundCloud, Deezer, Splice y Google DeepMind en distintas sesiones dedicadas al futuro de la tecnología musical.
Mientras algunas conversaciones exploraron nuevas herramientas creativas, otras se concentraron en los derechos de autor, el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y las condiciones económicas para los músicos.
La presencia de Mathame en esta programación refleja cómo el debate tecnológico se ha convertido en parte de la agenda de la música electrónica.
Más allá de las posibilidades creativas de la IA, la discusión apunta hacia una cuestión fundamental: cómo incorporar estas herramientas sin perder de vista la autoría, el consentimiento y la remuneración de quienes hacen música.


