
¿Puede un lugar influir en la manera de construir una canción? Para OK EG, el entorno no es solamente el espacio donde se escucha música electrónica: también puede convertirse en el punto de partida para producirla.
El dúo australiano, formado por Lauren Squire y Matthew Wilson, trabaja con texturas orgánicas, diseño sonoro y estructuras que conectan la experimentación con la pista de baile.
Esa relación aparece en GEKO01, su lanzamiento de 2026. Cada track fue creado pensando en una locación diferente: Fracture tomó como referencia PARAMOUNT en Japón, mientras que Monument Stone fue concebido para Monument Festival en Noruega.

En lugar de construir toda su música alrededor de un único estilo, OK EG adapta sus ideas a distintos espacios y experiencias. Sus producciones combinan ritmos, percusiones procesadas y atmósferas que pueden desplazarse entre la intensidad del techno y terrenos más introspectivos.
El proyecto llegará a Nocturne de MUTEK MX 22 el 6 de noviembre, dentro de una programación que explora distintas relaciones entre música, tecnología y experimentación.
Su propuesta deja una reflexión interesante: la identidad de la música electrónica no depende únicamente de quién la produce, sino también de los lugares y experiencias que inspiran su creación.


