Cuando pensamos en Copas del Mundo, nos vienen a la mente goles imposibles, finales épicas y fan fest desde temprano. Pero si miras hacia atrás con atención, te das cuenta de algo: el Mundial también es y será escenario de política, conflictos y mensajes que iban más allá de los 90 minutos.
Italia 1934 y el uso del Mundial como propaganda
La Copa Mundial de Italia 1934 fue una de las primeras veces que se vio claramente cómo un torneo podría valer para más que deporte. Bajo el régimen de Benito Mussolini, el fútbol fue utilizado como pieza de propaganda política. La selección italiana no solo representaba al país en la cancha: era el símbolo de un régimen que buscaba legitimar su poder. Antes incluso de la final contra Checoslovaquia, circulaban historias de presiones para asegurar el éxito italiano, que no solo fuese futbolístico sino político.

La política en el terreno de juego: Irán vs Estados Unidos en 1998
A veces la política no ocurre fuera del estadio, sino incluso en gestos. En el Mundial de Francia 1998, el partido entre Irán y Estados Unidos estuvo cargado de historia política real.
Las relaciones entre ambos países llevaban décadas tensas por conflictos como la revolución iraní y la crisis de los rehenes en 1979. Antes del juego, el líder iraní dio instrucciones específicas sobre que no se realizara el tradicional apretón de manos. Aun así, el equipo estadounidense accedió, y la selección iraní regaló rosas blancas como símbolo de paz. Fue una escena que muchos interpretaron como un momento en el que 90 minutos de fútbol lograron transmitir más que años de política.

Brasil 2014 y las protestas que salieron de la cancha
Cuando el Mundial 2014 se celebró en Brasil, no todo fue fiesta. Antes de que rodara el balón, hubo manifestaciones sociales importantes en las calles, con gente exigiendo que la enorme inversión en estadios y eventos se tradujera también en mejoras reales para la población en salud, educación y transporte, por ejemplo. Estas protestas mostraron que, entre goles y corridas, el fútbol también puede convertirse en un espejo de demandas sociales que van más allá de la cancha.

Argentina 1978: el Mundial bajo una dictadura
Quizá una de las ediciones más emblemáticas de esta mezcla entre fútbol y contexto político fue la Copa del Mundo de Argentina 1978. El país estaba gobernado por una dictadura militar conocida por violaciones graves a los derechos humanos.
Más allá de que Argentina levantó el trofeo, hay evidencia de que el régimen buscó usar el evento como una herramienta de propaganda para limpiar su imagen internacional. Aunque el torneo dejó momentos históricos en el campo, su trasfondo político lo convirtió en tema de debate sobre hasta qué punto el fútbol puede, o debe, separarse de la situación en la que ocurre.

Mundial 2022 y los debates sobre derechos humanos
Aunque más reciente y con tonos diferentes, el Mundial de Qatar 2022 mostró de nuevo cómo el contexto político y social puede colarse en el torneo. Hubo debates internacionales y críticas sobre derechos humanos, condiciones laborales de los trabajadores y acusaciones de corrupción en el proceso de selección del anfitrión. Estos temas llevaron a conversaciones intensas en medios, redes sociales y entre aficionados, recordando que la Copa del Mundo no siempre puede desligarse de lo que ocurre detrás de los reflectores globales.

¿Qué nos dice todo esto?
Si miras bien, estos ejemplos muestran algo claro: el Mundial no vive en una burbuja deportiva aislada del mundo real. Desde propaganda política del siglo XX, hasta gestos simbólicos entre naciones con tensiones históricas, o protestas sociales que se cruzan con la celebración futbolera, el torneo más importante del deporte ha sido un reflejo de su tiempo. A veces, al mirar más allá del marcador, encontramos historias poderosas sobre identidad, conflicto, paz y sociedad.
-CÉSAR ROSALES




