La ZimaBoard 2 parece una computadora diminuta, pero su verdadera apuesta está en funcionar como un pequeño servidor doméstico. El equipo utiliza un Intel N150 de cuatro núcleos y puede encontrarse con 8 o 16 GB de memoria, además de almacenamiento eMMC de 32 o 64 GB.
Su diseño también rompe con lo que normalmente encontramos en una mini PC. La placa utiliza una carcasa de aluminio que funciona como disipador, por lo que puede trabajar sin ventilador y mantener un funcionamiento silencioso.
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¿Qué puedes hacer con ella?
Aquí es donde la ZimaBoard 2 se vuelve interesante. Cuenta con dos puertos Ethernet de 2.5 GbE, dos conexiones SATA III, dos USB y una salida Mini DisplayPort. Además, incorpora una ranura PCIe 3.0 x4 que permite añadir almacenamiento NVMe, tarjetas de red y otros accesorios.
Con ZimaOS, su sistema operativo basado en Linux, el equipo puede utilizarse como NAS para almacenar archivos y crear copias de seguridad. También permite instalar aplicaciones y servicios como Home Assistant, Jellyfin o AdGuard Home.
Y sí, también puede funcionar como mini PC tradicional. Al utilizar una plataforma x86 con Intel N150, los usuarios pueden instalar sistemas como Ubuntu y utilizar la salida de video para conectarlo a un monitor.
Una computadora pequeña con mentalidad de laboratorio
La ZimaBoard 2 apunta especialmente a quienes disfrutan construir sus propios sistemas. En lugar de comprar un NAS cerrado o un servidor completo, el usuario puede comenzar con la placa y después añadir almacenamiento o diferentes tarjetas mediante PCIe.
También puede funcionar como router, servidor multimedia o equipo para experimentar con servicios propios. Su bajo consumo ayuda a mantenerla encendida durante largos periodos, aunque las pruebas independientes también encontraron límites en el rendimiento del N150 cuando se le exige demasiado.
Ese punto resulta importante: no pretende sustituir una PC gamer ni una estación de trabajo. Su atractivo está en hacer muchas tareas pequeñas con un consumo relativamente bajo y ocupar muy poco espacio.

¿Vale la pena?
La ZimaBoard 2 tiene sentido para quien busca experimentar con servidores domésticos, almacenamiento en red, automatización o Linux sin tener que dedicar una habitación completa a un equipo.
Su combinación de Intel N150, dos conexiones de 2.5 GbE, SATA y PCIe le da una flexibilidad poco habitual para una computadora de este tamaño. Aun así, las pruebas también señalan algunas limitaciones, como la memoria y el almacenamiento soldados, pocos puertos USB y la ausencia de Wi-Fi integrado.




